Ransomware
Un programa malicioso cifra los archivos y sistemas de la empresa, impide acceder a ellos y exige un rescate para recuperarlos.
Servicio de ciberseguridad para empresas
Protegemos los correos, los equipos, las redes, los sistemas y los datos de tu empresa frente a ransomware, phishing, accesos no autorizados y otras amenazas digitales.
Analizamos tu situación, identificamos los riesgos prioritarios e implantamos las medidas que realmente necesita tu organización. Con explicaciones claras y sin tecnicismos innecesarios.
Cada día, empresas de todos los tamaños sufren incidentes que provocan pérdidas económicas, interrupciones del negocio y daños reputacionales. Muchas organizaciones creen estar protegidas hasta que ocurre el primer problema.
Un programa malicioso cifra los archivos y sistemas de la empresa, impide acceder a ellos y exige un rescate para recuperarlos.
Un correo aparentemente legítimo engaña a una persona del equipo para que revele sus credenciales, descargue un archivo o autorice un pago.
Una contraseña comprometida puede abrir el acceso al correo, las aplicaciones corporativas y la información confidencial.
Los atacantes se hacen pasar por un directivo, proveedor o cliente para solicitar transferencias o conseguir información.
Los sistemas y programas desactualizados pueden contener vulnerabilidades que facilitan accesos no autorizados o infecciones.
Un atacante intercepta una comunicación y modifica los datos bancarios para desviar un pago sin ser detectado a tiempo.
Creamos una capa de protección adaptada a la actividad, la infraestructura y los riesgos reales de cada organización. Te explicamos qué hacemos, por qué es necesario y cómo ayuda a mantener tu negocio operativo.
Detectamos configuraciones inseguras, sistemas desactualizados y otros puntos débiles antes de que sean aprovechados.
Supervisamos el estado de los sistemas y detectamos comportamientos anómalos que puedan indicar un problema.
Controlamos el tráfico de la red para bloquear conexiones sospechosas, accesos no autorizados y amenazas externas.
Protegemos las conexiones de las personas que trabajan en remoto y el acceso a los recursos internos.
Configuramos copias periódicas y procedimientos de recuperación para reducir el impacto de ataques, averías o errores.
Protegemos equipos y servidores frente a virus, ransomware, spyware y otras amenazas digitales.
Añadimos una segunda comprobación de identidad para reducir el riesgo asociado al robo de contraseñas.
Protegemos la información para impedir que pueda leerse si un dispositivo se pierde o cae en manos no autorizadas.
Centralizamos las credenciales de forma segura y establecemos buenas prácticas para crearlas, guardarlas y renovarlas.
Preparamos al equipo para reconocer correos fraudulentos, suplantaciones y otras técnicas de ingeniería social.
Nosotros nos encargamos de implantarlas con el mínimo impacto posible en la actividad de tu empresa.
Un proceso claro para conocer la situación de tu empresa, priorizar las actuaciones e implantar las medidas necesarias.
Revisamos tu situación actual y detectamos los riesgos más urgentes.
Te presentamos un plan de acción con las medidas planteadas clasificadas por prioridad.
Aplicamos las medidas de protección con el mínimo impacto en tu día a día.
Monitorizamos y estamos disponibles cuando nos necesites.
Adaptamos el nivel de protección al tamaño, el sector y la forma de trabajar de cada empresa.
Desde autónomos y pequeñas empresas hasta compañías con varias sedes. Lo que importa no es tu tamaño: es que tus datos, tus correos, tus equipos y tus sistemas estén protegidos.
La Biznaga Digital forma parte del Grupo Solbyte. Combinamos el acompañamiento cercano y el conocimiento del entorno digital con el respaldo técnico especializado del grupo en sistemas y ciberseguridad.
Traducimos los riesgos técnicos a un lenguaje comprensible para que sepas qué ocurre y qué decisiones debes tomar.
Las medidas se plantean según la actividad, la infraestructura y el nivel de exposición real de la empresa.
Planificamos los cambios para reducir su impacto y acompañamos a tu equipo durante todo el proceso.
La seguridad no termina al instalar una herramienta. Supervisamos la evolución y revisamos las necesidades cuando cambian.
Puede incluir el análisis de vulnerabilidades, la protección de equipos y redes, copias de seguridad, control de accesos, monitorización y formación del personal. El alcance se define después de conocer la infraestructura y los riesgos de la empresa.
El primer paso es revisar los sistemas, equipos, accesos, copias de seguridad y hábitos de trabajo. El diagnóstico permite detectar debilidades y ordenar las medidas necesarias según su urgencia.
Revisamos los principales puntos de exposición, como los equipos, la red, los accesos remotos, el correo electrónico, las actualizaciones y las copias de seguridad. La revisión se adapta a cada organización.
Sí. Podemos aplicar medidas para proteger el correo corporativo, los ordenadores, los accesos a aplicaciones y las conexiones remotas mediante antivirus, doble factor, VPN, cifrado y gestión de contraseñas.
Preparamos un plan de acción con las medidas propuestas clasificadas por prioridad. Así puedes abordar primero los riesgos más urgentes y planificar el resto de actuaciones de forma ordenada.
Sí. Adaptamos el servicio al tamaño, la actividad, la infraestructura y el riesgo real de cada organización, desde autónomos y pequeñas empresas hasta compañías con varias sedes.
Planificamos las actuaciones para reducir al mínimo su impacto en el trabajo diario. Si alguna medida requiere una intervención puntual, se coordina previamente con la empresa.
Sí. Según las necesidades detectadas, podemos realizar monitorización y seguimiento para identificar incidencias, comprobar las medidas implantadas y adaptar la protección cuando la empresa cambie.
Cuéntanos cómo trabaja tu empresa y qué te preocupa. Revisaremos tu situación para identificar los principales riesgos y definir qué medidas deberías priorizar.